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Un cubano me escribe desde Estados Unidos

vio en facebook algo sobre mi salida de Casa Presidencial

Alejandro es un artista cubano amigo de mi hermano Manuel.

Estuvo varias veces en Costa Rica. Aquí lo conocí e incluso le compré uno de sus cuadros, por dicha antes de que se los robaran casi todos, ya que cuando me estaba dejando el mío en mi casa, los ladrones desvalijaron el carro de mi hermano y se los llevaron todos.

¿Dónde estarán? Ojalá estén siendo apreciados por alguien, porque eran muy buenos.

El mío yo se lo terminé vendiendo, cuando desalojé mi casa grande,  a un amigo a quien le gustaba mucho.

Este es el texto de Alejandro y me impresiona el choque cultural que debe haber sido para él haber nacido en un país donde a la Iglesia Católica se le catalogaba como “enemiga”, para llegar a otros donde tiene tanto poder.

Raro.

 

“Hola Julia, no sé si se acuerda de mi. Soy Alejandro Arrechea Fong, artista y amigo de Manuel, su hermano.

He visto el video donde explica los motivos por los que sale de la Casa Presidencial.  No conozco el tema, pero me parece un ejemplo de honestidad, transparencia y civismo.

Hace solo un año y poco vivo en los Estados Unidos. Pero viví 15 años en España, uno en Italia y he recorrido practicamente toda Europa.  Mi experiencia con el catolicismo ha sido siempre a partir de sobresaltos y asombrosos cuestionamientos.

Nací en Cuba, dentro del sistema ese, que como se quiera llamar, al fin o no, es “una dictadura comunista”, en la que la Iglesia Católica, durante muchos años fue atacada y acusada de ser “herramienta del imperialismo yanqui”.  Pero luego llegas al viejo continente, a los países de fé más ferviente y te das cuenta que lo que continúa siendo es un instrumento de detención, creador de obstáculos al avance lógico y dialéctico.  Si pasas por el centro de Madrid, por las callejuelas cercanas a la Puerta del Sol, verás las tiendas donde los artículos de oro son de un impacto aplastante.  No solo por sus dimensiones, sino también por su cantidad y precios.  Es conocido el empleo de caros diseñadores de vestuario para vestir a los altos cargos de esta institución. Luego ver a la vista de todos en Notre Dame, en París, las máquinas expendedoras de medallas y cuanto souvenir católico se pueda uno imaginar. 

Con todo esto quiero decir que me molesta la perpetuidad de la doble moral de la Iglesia y su permanencia en minar el camino a la ciencia y al mejoramiento humano. Para qué hablar de la guerra contra los preservativos, pero si me enfado ante estas situaciones, me indigno con las posiciones gubernamentales que en medio de tanta crisis y tanta pobreza, amparan esos retrógrados comportamientos y les miman permitiéndoles innumerables privilegios. En fin, que sin conocer de lo que se trata tu historia, mi posición ante estos temas es la que describo.

Espero que ese cuadro que una vez me compró, siga haciéndole compañía.

Un abrazo muy grande para usted y para esa familia tan maravillosa.

Amén.

El blog de Alejandro

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Julia Ardón