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Oración para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres

Por Gina Sibaja

Para commemorar este día Internacional de la mujer quisiera hacer una plegaria matutina.
Agradezco a todas aquellas mujeres que me antecedieron y que lucharon para que yo pudiera hoy caminar en pantalones libremente por la calle, que pudiera divorciarme, que pudiera votar, ahora, cada 2 años, que pueda postular mi nombre “cuando quiera”, que se haya obligado a tener paridad en ciertos espacios donde trabajo, que haya podido estudiar en una universidad pública, que haya podido viajar sola, que haya podido abrir una cuenta bancaria, que haya podido vivir sola, que haya podido tener un salario, que haya podido ser acredora de un préstamo, que haya podido tener una propiedad a mi nombre, que haya podido escoger mi Dios, que haya podido decidir deliberamente no tener hijos, que haya podido escoger una familia diversa, con hijos peludos, que andan en 4 patas, que haya podido tener sexo por placer, que haya podido tener muchos orgasmos, que haya podido decir que no quiero o sí quiero, que haya podido aprender a leer, que haya podido leer cuanto libro ha caido en mi manos, agradezco a esas mujeres por permitirne hacer tantas cosas que hace no mucho, eran prohibidas, censuradas y castigadas hasta con la vida.

 

También agradezco a todas aquellas mujeres que hoy siguen luchando para que las mujeres no perdamos estos derechos y libertades logradas y que se ensanchen y se mejoren, porque el camino por recorrer aun es empredado y empinado. Agradezco a las mujeres de hoy, que a pesar de los insultos, violentaciones y rechazos que sufren siguen luchando para que mujeres como yo, podamos seguir disfrutando de estos derechos y libertades.

 

Prometo al universo honrar a estas mujeres no riéndome de chistes sexistas ni machistas, no permitiendo reproducir desigualdades en mis pequeñas trincheras: las aulas, mi familia, mi entorno, mis amigas y amigos… prometo ceder la palabra a estudiantes mujeres y hombres por igual, prometo seguir teniendo asistentes mujeres, prometo tender puentes para que aquellas jóvenes mujeres que me preceden puedan tener salarios justos, acceder a un puesto de trabajo, graduarse con honores, acceder al conocimiento en igualdad de condiciones, potenciar a las mujeres autoras e investigadoras en igualdad de condiciones que los hombres, prometo señalar cuando se trata de una autora o de un autor aunque APA lo invisibilice, prometo reivindicar el habla y el uso del idioma como una herramienta de poder, usando un lenguaje inclusivo, le guste a quien le guste, prometo seguir estudiando para poder pasar textos valiosos a mujeres curiosas, inteligentes y sensibles, prometo respetar a otras mujeres que no piensen, ni sienten ni creen en lo mismo que yo, prometo promover lecturas y discusiones que revelen el arduo trabajo y las luchas de incontables feministas, anónimas y conocidas, vivas y muertas, que han sido violentadas en algún momento o en varios, por su simple condición de mujeres pensantes y críticas… prometo fomentar el espíritu crítico entre mis cercanas, prometo convertir mi vida cotidiana en un acto performativo de reivindicación, prometo respetar las acciones de otras mujeres sin juzgarlas, prometo rechazar abierta y públicamente todo aquel acto de violencia contra las mujeres niñas, jóvenes, maduras o mayores, prometo no quedarme callada ante ninguna desigualdad latente o manifiesta, prometo escoger mis batallas para no inmolarme, prometo apoyar, potenciar y catapultar a otras mujeres, ya se trate de mi sobrina, de mi ahijadita, de mis amigas, de mis colegas, de mis estudiantes, de mis vecinas, de las hijas de mis amigas, de las hijas de las hijas de mis amigas, prometo honrar la memoria de las mujeres que se han ido y que vivieron en la sumisión, la condena, la culpa, la agresión, el juzgamiento y el remordimiento, prometo no juzgar la vivencia sexual y afectiva de las otras mujeres, prometo respetar mi cuerpo, honrar mi vida de mujer hasta que la muerte así me lo permita.

 

Amén

San José, Costa Rica, 8 de marzo de 2017

 

Ilustración de Anake Goodall

 

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Julia Ardón