Close

¡Más testosterona, más testosterona!

por Helen Amrhein

La testosterona

Algunas vesiones sostienen que testosterona es un neologismo formado por, testículo, esterol y hormona. Yo inocentemente juro que esperaba encontrar algo que tuviera que ver con testa…pero ya ven, nada más alejado de ese lugar anatómico que solemos relacionar con la razón.

Resulta que testículo significa literalmente un testigo pequeñito. Pequeñito pequeñito. Verán testis es testigo en latín y culus no es lo que todos los mal pensados nos imaginamos, sino que simplemente es un sufijo diminutivo algo así como testiculito sería tal vez una traducción bastante cercana.

Antiguamente los testigos (hombres por supuesto, porque claro, palabras de mujer quién las va a creer?), juraban agarrándose con las manos los testículos, poniendo así como prenda de la veracidad de lo dicho su posesión más preciada, en el entendido de que como garantía el juramento valía en tanto los pequeños testigos cumplieran su labor de producir testosterona, si no para qué? Porque esa ha sido la exaltación del machismo y el mecanismo privilegiado de diferenciación. Tener testosterona es sinónimo de superioridad!

Superioridad no solamente en relación a la hembra ya de por si asumida como inferior por carecer de suficiente testosterona., sino superioridad en relación a otros machos, menos agresivos y violentos, malos y defectuosos machos tildados de afeminados por su falta de testosterona. Así un macho sin testosterona no podrá ser sino, una simple hembra, un ser sin poder, sin fuerza, un simple ser al servicio de los demás, sumiso y sin voluntad.

Esta construcción patriarcal del mundo, es la que Gracias a Dios y al esfuerzo de millones de hombres y mujeres conscientes, poco a poco se va cayendo a pedazos para construir un mundo no de conquista e imposición, sino de colaboración y respeto. Un mundo en el que el diálogo y no la fuerza sea la norma. Pero claro la evolución y el cambio no se dan de un día para otro, por lo que todavía andan por ahí dando vueltas algunos hombres, cuya existencia y razón de ser se asientan únicamente es sus diminutos testigos, que siguen creyendo que la solución a todos los problemas radica en la sencilla ecuación de un macho con testosterona, que arrase cual animal cegado por su único instinto, con todo aquello que lo amenace por parecer afeminado.

Más testosterona, más testosterona!! Gritan en medio de un loco frenesí machista, resultado muchas veces de verse derrotados, sin corte, sin mando y sin poder. Más testosterona porque cuidado, no vaya usted a parecer mujer!

Para seguir a la autora en twitter

About the Author

Julia Ardón