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Mi participación en la campaña para llevar a Luis Guillermo Solís a la Presidencia

esto fue lo que hice

 

Apoyé la campaña del Partido Acción Ciudadana (PAC)  para llevar a la Presidencia de Costa Rica  a Luis Guillermo Solís. Me integré todo lo que pude a ayudar desde mis posibilidades. Fue mi amiga Gaby Saborío ( hasta hace poco Secretaria General del PAC) quien me abrió la puerta de la Casa de Campaña en San Pedro. Me presenté ofreciendo mi participación allí donde hiciera falta. Me recibió con mucho cariño Carlos Alvarado ( hoy Ministro de Desarrollo Humano e Inclusión Social con la responsabilidad también de la Presidencia Ejecutiva del IMAS). A Carlos lo conocí ese día. Fue amor a primera vista. Un compañero con una amabilidad, una disposición y una voluntad que sustentaron un liderazgo en el manejo de lo que fue la parte comunicacional de la campaña. Porque para mi, por más que se diga que vino gente a dirigir, para mi fue él el que pudo articular con sus ideas y capacidad un equipo joven, talentoso, comprometido y entusiasta que hizo muchas cosas buenas.  No es casual que su desempeño hoy como ministro esté aportando tanta lucidez y resultados en la lucha contra la pobreza en nuestro país.

Asumí algunas tareas periféricas apenas unos días, tomé fotos en algunas actividades, pocas más bien,  porque tuve que enfrentarme a una situación de salud que me consumió mucho del tiempo a partir de ahí y no me permitió participar como hubiera querido. Cáncer de vejiga. Dos operaciones, una en octubre 2013 y otra en febrero 2014. Por dicha todo salió bien.   En los intermedios colaboré entonces en diversas tareas, apoyando a mi hijo con la producción de audiovisuales para redes, sobre todo ayudándole a ordenar los exiguos recursos económicos disponibles, consiguiéndole aportes voluntarios ( un carro de Gaby, por cierto, por varios meses y la computadora para editar que nos prestó otra amiga: Marisol Soto, así como editores y editoras voluntarios o que por pagos simbólicos sacaban los cortitos con la precisión y apuro con que se necesitaban) Al final de la campaña colaboré, todo ad honorem, ( nadie me pagó por nada nunca ni a mi se me ocurría cobrar)  con el manejo de los cientos y cientos de personas que se acercaron a colaborar para la segunda ronda en un programa de voluntariado sin precedentes, que me llevó a armar en mi propia casa una oficina adicional desde donde también con el aporte de voluntarios y voluntarias mandábamos correos, atendíamos llamadas y coordinábamos participación de gente en reuniones, actos, transporte de todo el país.

Otro aporte tuvo que ver con la organización de un evento para el sector del arte y la cultura que realizamos en el Hotel Ave del Paraíso. A ello me sumé convocada por Ana Helena Chacón, y fue en su casa, y junto con Priscila Quirós, Erika Valverde, Gina Hidalgo, María Lourdes Cortés y  Arnoldo Herrera que le dimos vuelo. Luego de eso y junto a Margarita Bolaños ( hoy Presidenta del PAC) organizamos otro encuentro del sector en el local del PAC.

Mi último aporte fue llamar y convencer a algunas personalidades públicas para participar en dos spots televisivos. La idea de hacer esos mensajes no salió de ningún equipo estratégico misterioso ni ninguna agencia de publicidad, sino de una reunión de amigas. Fue idea conjunta entre  María Lourdes Cortés, Gina Hidalgo y mía. La presentamos a Iván Barrantes, él nos dio el visto bueno, y con él y Carlos fuimos a plantearla a la agencia de publicidad Madison que coordinó los textos, los guiones y contrató la producción a la productora Full Fierros. Me tocó convocar a los y las participantes, asistir en la producción  y hacer, junto a Carlos Luis ( mi hijo) de manera paralela, los cortos para redes donde entrevistamos a Freddy Serrano, Jaime Gamboa, Marco Castillo, Leonora Jiménez, Alfonso Chase, Kathryn Arbenz, Abel Pacheco, Thelma Darkings, Rocío Carranza, Warner Rojas, Margarita Penón y Jossette Altman. Todas estas personas participaron convencidas de que hacían lo mejor para el país, con admiración y respeto por Luis Guillermo y de forma también voluntaria. La iniciativa tuvo éxito porque era honesta, real, verdadera, porque salió del corazón. A estos spots siguieron unos similares que hicimos para redes, en el mismo formato y con gente común y corriente que armamos casi de un día para otro también con Full Fierros.

Cuento toda esta historia porque alrededor de mi participación en la campaña se han inventado cosas que no son ciertas. Por supuesto que en el proceso vi trabajar a mi hermano Manuel, cosa que me alegraba mucho, y le ayudé en algún momento consiguiendo animadores y animadoras para los actos públicos sin que mediara entre nosotros ningún tipo de relación económica.   Todos y todas nos sumábamos a colaborar cuando podíamos en lo que podíamos, pero la producción de eventos fue asumida por él y su empresa Producciones Jaulares en la que yo nunca tuve participación. Lo que hizo Manuel correspondió a una contratación que el Comando de Campaña asumió con él en los términos en que ellos determinaron. Con eso no tuve yo nada que ver ni nunca tuve información de ningún detalle. Manuel trabajó directamente con Iván, con Melvin Jiménez y con Arnoldo Herrera.

Con Iván coordiné poquísimo. Nunca me dio mucha pelota después de que ya estuvo montado en la posición sobre la que se montó. Con Melvin nunca me reuní, con Arnoldo sí para las actividades del sector cultura que ya comenté.

Esto fue lo que hice y me siento contenta de haberlo hecho, seguí lo que mi conciencia y mi corazón me dictaron. No me arrepiento de nada y confío plenamente en que este gobierno está haciendo lo mejor que se puede hacer en este momento para este país.

El día de las elecciones ( cuando ganamos en segunda ronda) ni siquiera quise ir al pequeño acto de celebración que se hizo en petit comite en el local del PAC en la Granja. Tenía yo misma una suerte de pudor, porque no me sentía parte del equipo “del riñón”, sino solamente colaboradora periférica. Quería como asimilar en soledad lo que estaba pasando, en medio del montón de gente que se iba acercando a la Plaza Roosevelt en San Pedro, a celebrar. Además recuerdo que ese día andaba con calentura, se me había desatado, seguramente por los nervios, un gripón.

Ya durante el acto público de celebración, circulé por ahí y el discurso del nuevo Presidente lo escuché en medio del gentío, desde el público, junto a mi amigo Luis Diego Vargas.

Solo me acerqué al toldo y a los espacios privados para repartir algunos abrazos y soltar algunas lágrimas. Los abrazos más fuertes y prolongados fueron los que nos dimos con mi hermano Manuel y mi hijo Carlos Luis. Dos personas que sé lo duro que trabajaron, todo lo que entregaron y con la mística y esfuerzo con que realizaron las tareas que el Comando de Campaña les encomendó.

Nunca olvidaré esa noche.

Me siento orgullosa de haber hecho lo que hice, que fue lo mejor que pude hacer.

Algunas de las fotos que tomé durante ese proceso:

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Julia Ardón