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Valoración del 1 de mayo en la Asamblea Legislativa de Costa Rica

Escuchar a las mujeres

Transcribo aquí de modo íntegro un texto de Gina Sibaja, politóloga lúcida y querida amiga. En él Gina hace su valoración de lo que ocurrió ayer en la Asamblea Legislativa de nuestro país.

Me quedo pensando en el último párrafo y rescato además al final  la exposición de la diputada Patricia Mora del Frente Amplio, partido de oposición, que a mi juicio, en este período que ha pasado ha demostrado una madurez política digna de mencionar.

El Frente Amplio no escapa a la crisis de los partidos políticos, tiene fracciones dentro de la fracción, y diputados y diputadas “que no nos gustan”. Ha tenido que sortear terromotitos internos con los episodios lamentables que protagonizaron Jorge Arguedas y Ronal Vargas, pero, a la hora de las horas, cuando de los grandes asuntos nacionales se trata, cierra filas con anchura de miras, claridad táctica y estratégica y sobre todo dignidad.

Con respecto a la  fracción legislativa del PAC, destaco la serenidad de Emilia Molina,  Javier Cambronero y Marco Vinicio Redondo y siento que a Henry Mora le hará bien volver a la curul, donde estoy segura se destacará como uno de los mejores diputados que hayamos tenido en años.

Eso fue lo que vi y sentí el día de ayer.

El Gobierno de la República, en su acepción Poder Ejecutivo, creo que debe reconocer  con qué diputados y diputadas cuenta de verdad. ¿Cuál es el grupo que le acompaña en este proceso verdaderamente? ¿Quiénes son los y las representantes que si se juegan el todo por el todo? ¿Quiénes son los que dan el paso al frente cuando se trata de defender un proyecto político que aunque a veces se desdibuje o debilite, ahí está? Para mi, no deberá perder más el tiempo en andar jalando gente que no ha entendido por dónde va la historia. Siento que será más fácil lograr alianzas con gente de otros partidos y sectores sociales ( tanto dentro como fuera del congreso)  que insistir en pegar con saliva una fracción oficialista que es un arroz con mango sin cohesión alguna y que tan seguido da muestras de torpeza e inmadurez política.

Siento que debe encaminarse desde ayer a la urgente tarea de articular espacios de reflexión, coordinación y articulación con la ciudadanía despierta y activa que le llevó al poder y que aún se siente a la espera de una adecuada y más firme respuesta a sus demandas. Esto es para mi prioritario y urgente. Tengo esperanza que la inclusión de Sergio Alfaro y Mauricio Herrera al gabinete ayude a ponerlo en práctica.

¿Qué estamos haciendo hoy?  Para mi, hoy se trata de barrer la casa, acomodar los muebles y sentar las bases para otra Costa Rica, esa que nos espera en el horizonte, un poco lejos , pero quizá no tanto si aprendemos a escuchar las voces serenas de quienes tienen la capacidad de separar el polvo de las pajas. En este caso, estas dos mujeres a quienes yo hoy quiero escuchar: Gina Sibaja y Patricia Mora: para mi compañeras de esa otra Costa Rica posible por la que vale la pena seguir trabajando desde donde podamos.

Gracias, compañeras.

 

“El discurso presidencial del 1ero. de mayo presentó una retórica inspiradora que tuvo justo balance entre giros discursivos y datos empíricos de lo que se ha hecho, lo que se está haciendo y lo que se hará. Un poco extensa la versión oral para mi gusto, pero fue una oportunidad para que el Presidente de la República expresara sus anhelos, visiones y trabajo realizado sin la inmediatez de las declaraciones de urgencia de 5 segundos en los medios.
Es interesante que se dé en el marco de un directorio legislativo de oposición, que al fin de cuentas llenó un vacío que dejó la fracción oficialista, ante su desgaste externo y sus divisiones internas, sobre todo por las demandas caprichosas y necias de su fundador, hoy diputado Ottón Solís. A pesar de esto, la elección se dió de manera muy respetuosa, enmarcada en una institucionalidad rigurosísima y con respeto a las trabajadoras y trabajadores que manifestaron en las calles así como entre los sectores de oposición y el partido oficialista. Quien diga que fué un mayo negro falta a la verdad… fué un mayo completo, sin sobresaltos, pero sí pedagógico, nos da lecciones de política pura y dura. Una ceremonia democrática en su amplio sentido tuvo matices ideológicos, por supuesto, pero ¿qué sería la democracia costarricense sin diferencias, sin discusiones ni negociaciones?: el congreso no tendría razón de ser.

Si algo hay que reconocer a los partidos más conservadores que dirigen hoy el congreso, es que reconocen la importancia de la disciplina partidaria, tienen clara su agenda, por más limitada que esta sea y ante la amenaza cierran filas, como una “manada” en peligro, que busca garantizar su sobrevivencia. Para mí, nuevamente, el perdedor clarísimo de este mayo pedagógico es : Ottón Solís Fallas, si con esta lección no entiende que la oposición y muchos de los medios de comunicación sólo lo usan para debilitar a la agrupación que él mismo creó y que su agenda de mezquindad y amenaza sólo lo distancia más de los grupos políticos que podrían apoyarlo, es que está en completa miopía.

Miradas más allá de la pantalla plana:

1) el Partido Frente Amplio se mostró fiel a su línea ideológica sin dejar de señalar lo que le parece inadmisible así como su respaldo a la gestión de gobierno: de admirar la generosidad y respeto con que la diputada Mora habló sobre la gestión del Presidente Solís Rivera.

2) También de reconocer la actitud respetuosa y sobre todo un poco introspectiva del PAC. Sin grandes culpabilidades, actitud saludable que espero se traduzca en reflexiones sobre el manejo del conflicto interno y la priorización y negociación de una agenda clara para este segundo año.

3) Tristeza porque con este nuevo directorio Legislativo y con el apoyo de los grupos cristianos la agenda de derechos humanos se lesiona y sin duda será obstruida porque ya se anunció que un diputado de una agrupación cristiana dirigirá nuevamente la comisión de DDHH.

4) Finalmente, este mayo pedagógico nos enseña que la política sigue siendo un asunto de hombres, porque con disimulo, se incluyen mujeres en los últimos lugares y menos estratégicos del directorio legislativo.”

Gina Sibaja, politóloga

 

 

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Julia Ardón